Mejores playas de Asturias: Fotos de las 6 más bonitas

Un paisaje costero inmenso y solitario
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La costa de Asturias es un tesoro de paisajes indómitos, un lienzo donde el verde intenso de las montañas se encuentra abruptamente con el azul profundo del mar Cantábrico. Esta selección presenta seis de las playas más impresionantes, elegidas bajo un criterio estricto de belleza natural y pureza paisajística. Si quieres conocer las mejores playas de Asturias, sigue leyendo.

El factor decisivo ha sido el efecto Wow: esa sensación de asombro que provocan los parajes vírgenes. Cada una de las playas listadas es un santuario natural, completamente libre de construcciones humanas como casas o chiringuitos, a excepción de un caso muy particular y bien integrado.

Estos arenales están custodiados por imponentes acantilados, praderas que se asoman al vacío y bosques que casi tocan la arena. Son lugares que garantizan una conexión directa con la naturaleza en su estado más puro y salvaje.

Para cada destino, se proporciona información práctica y detallada. Se incluyen coordenadas precisas, indicaciones de acceso, ubicación de aparcamientos y recomendaciones para disfrutar de miradores panorámicos cercanos.

Además, se sugieren planes complementarios, como visitas a pueblos con encanto en las inmediaciones y recomendaciones de restaurantes donde degustar la gastronomía local, enriqueciendo así la experiencia de cada visita.

Prepárese para descubrir arenales que no solo invitan al baño, sino también a la contemplación, al senderismo y a la desconexión total. Estas son, sin duda, algunas de las playas asturias bonitas que permanecerán en su memoria.

1. Playa de Borizo (San Antolín de Bedón)

La Playa de Borizo, también conocida como San Antolín de Bedón, es el refugio perfecto para quienes buscan tranquilidad y un entorno de belleza serena. Se presenta como una cala resguardada, donde el tiempo parece detenerse.

Sus aguas, de una transparencia asombrosa, invitan a un baño relajante. Durante la marea baja, se forma una espectacular laguna de tonos esmeralda, un fenómeno natural que añade un toque mágico al paisaje y es ideal para el disfrute de toda la familia.

Este arenal combina la arena fina y dorada con zonas de cantos rodados, creando una textura visualmente rica y variada. La presencia de formaciones rocosas le confiere un carácter íntimo y recogido.

Cómo llegar y aparcamiento

Una de sus grandes ventajas es la comodidad de su acceso. Dispone de una zona de aparcamiento situada prácticamente a pie de playa, lo que elimina la necesidad de largas caminatas y facilita el transporte de enseres.

Para llegar, se debe tomar la salida hacia Naves o Villahormes desde la autovía A-8. La señalización local guía de manera clara hasta el desvío final que conduce directamente a la zona de estacionamiento junto a la playa.

Qué ver y hacer cerca

Una actividad altamente recomendable es el paseo hasta el Mirador de la Boriza. Desde este punto elevado, se obtienen unas vistas panorámicas espectaculares que abarcan tanto la Playa de Borizo como la vecina y extensa Playa de San Antolín.

El contraste entre la pequeña cala y el gran arenal, separados por la punta rocosa, es una de las postales más bellas de la costa oriental de Asturias. El sendero es sencillo y apto para todos los públicos.

A pocos minutos en coche se encuentra el Monasterio de San Antolín de Bedón, una joya del románico asturiano cuyas ruinas evocan un pasado histórico fascinante. La visita se puede combinar con un recorrido por los cercanos pueblos de Naves y Llanes.

2. Playa de Torimbia

La Playa de Torimbia es, sin lugar a dudas, uno de los grandes iconos de la costa asturiana. Su perfecta forma de concha, su arena blanca y los reflejos turquesas de sus aguas la convierten en una de las playas de asturias fotos más buscadas y admiradas.

Se trata de un arenal completamente salvaje, abrazado por un anfiteatro de acantilados verdes que se precipitan hacia el mar. La sensación de aislamiento y conexión con la naturaleza es total, lo que la ha consolidado como un referente del naturismo en la región.

La pureza del entorno es sobrecogedora. No hay rastro de edificaciones, y el único sonido es el del oleaje rompiendo suavemente contra la orilla. Es un lugar que invita a la calma y a la contemplación.

Cómo llegar y aparcamiento

El acceso a Torimbia es parte de su encanto. Se debe dejar el vehículo en un aparcamiento habilitado junto a un mirador que ofrece una primera vista impresionante de la playa. Desde allí, parte un sendero de tierra.

El paseo a pie dura entre 10 y 15 minutos y desciende suavemente por la ladera. Cada paso revela una nueva perspectiva de la playa, haciendo del camino una experiencia en sí misma. Se recomienda llevar calzado cómodo.

Recomendaciones y servicios

Excepcionalmente, Torimbia cuenta con el Chiringuito Torimbia. Lejos de romper la armonía del lugar, se trata de una instalación sencilla y respetuosa con el entorno, perfecta para tomar un refresco o un aperitivo con vistas inmejorables.

Para una experiencia más completa, se puede combinar la visita con una ruta de senderismo. Un sendero costero conecta Torimbia con el pintoresco pueblo de Niembro, ofreciendo un recorrido de gran belleza paisajística a través de prados y acantilados.

3. Playa de Ballota

Una cala idílica vista desde lo alto

Ubicada en las proximidades de Llanes, la Playa de Ballota es considerada por muchos como la mejor playa asturias por su composición paisajística casi perfecta. Es una imagen de postal que captura la esencia del litoral cantábrico.

Su rasgo más distintivo es el imponente Islote del Castro, una formación rocosa que se erige frente a la playa y la protege del oleaje. Este elemento, junto con los acantilados verticales y las praderas verdes, crea un conjunto de una belleza plástica insuperable.

La playa en sí es un arenal dorado de tamaño medio, que desaparece casi por completo durante la pleamar. Es importante consultar el estado de las mareas antes de la visita para poder disfrutar de su superficie arenosa.

Cómo llegar y aparcamiento

El principal desafío de Ballota es su aparcamiento. La zona de estacionamiento es extremadamente limitada, con espacio para apenas una docena de coches. Es imprescindible llegar a primera hora de la mañana, especialmente en temporada alta, para encontrar sitio.

El acceso se realiza desde la carretera AS-263, tomando un desvío señalizado cerca del pueblo de Andrín. Una vez aparcado el vehículo, un corto sendero desciende hasta la playa, revelando la famosa vista panorámica desde su parte superior.

Planes combinables

Desde el mirador que domina la playa, se puede contemplar no solo Ballota, sino también la vecina Playa de Andrín, ofreciendo una doble perspectiva de esta espectacular franja costera. La vista al atardecer es especialmente mágica.

La cercanía a Llanes invita a completar el día con una visita a esta villa marinera. Pasear por su casco histórico, su puerto y disfrutar de la gastronomía local en alguno de sus numerosos restaurantes es el broche de oro para una jornada perfecta.

4. Playa El Portillu

La Playa El Portillu es una de esas gemas ocultas que recompensa a quienes buscan salir de los circuitos más transitados. Su relativa dificultad de acceso la mantiene a salvo de las masificaciones, preservando un ambiente de paz y exclusividad.

Es una cala pequeña y coqueta, de arena fina y aguas cristalinas, enmarcada por formaciones rocosas que le otorgan un carácter íntimo. Su belleza reside en su sencillez y en la pureza de un entorno que ha permanecido inalterado.

Durante la marea baja, se une a la contigua Playa de San Martín, formando un arenal mucho más extenso y ofreciendo la posibilidad de largos paseos por la orilla, explorando cuevas y arcos de roca.

Cómo llegar y acceso

A El Portillu no se puede llegar directamente en coche. El acceso se realiza exclusivamente a pie a través de la Senda Costera de Llanes, una de las rutas de senderismo más bellas de la región.

Se puede partir desde el pueblo de Celorio o desde Poo. El camino desde Celorio es ligeramente más corto y discurre entre prados, ofreciendo vistas espectaculares del mar y los acantilados. La caminata es parte fundamental de la experiencia.

Un refugio de tranquilidad

Gracias a este acceso peatonal, El Portillu es un verdadero santuario de silencio, solo interrumpido por el sonido de las olas. Es el lugar ideal para leer, meditar o simplemente disfrutar del paisaje sin distracciones.

La experiencia de llegar a pie a una playa casi desierta, después de un agradable paseo por la naturaleza, es profundamente gratificante. Representa la esencia de la exploración y el descubrimiento en la costa asturiana.

5. Playa de Andrín

Atardecer dorado sobre una playa serena

La Playa de Andrín es a menudo descrita como la hermana de la Playa de Ballota, ya que se encuentran una frente a la otra, separadas por la Punta la Teyera. Sin embargo, Andrín posee un carácter propio, más abierto y salvaje.

Es una playa espectacular, de arena dorada y fuerte oleaje, lo que la convierte en un lugar popular entre los surfistas. Su entorno virgen, rodeado de acantilados tapizados de un verde intenso, es de una belleza abrumadora.

A diferencia de la recogida Ballota, Andrín se siente más expuesta al Cantábrico, transmitiendo una poderosa sensación de fuerza y libertad. Es un paisaje dinámico, en constante cambio por el efecto de las mareas y el viento.

Precauciones y recomendaciones

Es fundamental tener precaución con el oleaje, especialmente durante la marea alta, cuando el mar puede cubrir casi por completo el arenal y las corrientes se vuelven muy fuertes. Es una playa para disfrutar con respeto y conocimiento de las condiciones del mar.

Se recomienda un paseo hasta la Punta la Teyera, el promontorio que la separa de Ballota. Desde allí, las vistas son extraordinarias, ofreciendo una panorámica de 360 grados que incluye ambas playas y la majestuosidad del litoral llanisco.

Gastronomía y entorno

El pueblo de Andrín, que da nombre a la playa, se encuentra a poca distancia y cuenta con excelentes opciones gastronómicas. Disfrutar de un pescado fresco o un arroz con bogavante en un restaurante local es la forma ideal de culminar la visita.

La combinación de una playa salvaje, una ruta de senderismo con vistas de infarto y una oferta culinaria de primer nivel convierte a la zona de Andrín en un destino completo para los amantes de la costa. Sin duda, es una candidata a la mejor playa de asturias.

6. Playa del Silencio

Cerca de Cudillero se encuentra la Playa del Silencio, un lugar icónico y místico que hace honor a su nombre. A pesar de ser una de las playas más visitadas y fotografiadas de Asturias, su visita sigue siendo una experiencia imprescindible.

Su belleza es geológica y poética. La playa está formada por cantos rodados y protegida por un majestuoso acantilado en forma de anfiteatro natural, que la aísla del mundo y amortigua los sonidos, creando una atmósfera de profunda serenidad.

El agua, de una claridad excepcional, adquiere tonalidades que van del verde al turquesa, salpicada por islotes y rocas que emergen del mar como esculturas. No es una playa convencional para tomar el sol, sino un monumento natural para ser admirado.

Acceso y miradores

El acceso ha sido mejorado en los últimos años. Un aparcamiento bien señalizado da paso a una pasarela de madera y una larga escalinata que desciende por el acantilado hasta la playa. El descenso ya ofrece vistas espectaculares.

Para obtener la vista de postal más famosa, es necesario seguir un sendero que bordea el acantilado por su parte superior, hacia el oeste. Desde este mirador natural, la forma de concha de la playa se revela en todo su esplendor.

El momento mágico del atardecer

Aunque es bella a cualquier hora, la Playa del Silencio alcanza su máxima expresión durante el atardecer. La luz dorada incidiendo sobre los acantilados y el agua crea una escena de una belleza poética y melancólica.

La visita se puede combinar perfectamente con un paseo por el cercano pueblo de Cudillero, uno de los más pintorescos de España. La experiencia de explorar sus casas de colores colgadas sobre el puerto y luego contemplar el ocaso en Silencio es inolvidable.

Conclusión

Esta selección de seis playas demuestra que la costa de Asturias es un paraíso de diversidad y belleza salvaje. Cada arenal ofrece una experiencia única, definida por su geología, su entorno y su atmósfera particular.

Desde la serena laguna de Borizo hasta el anfiteatro místico de la Playa del Silencio, el litoral asturiano invita a la exploración y al asombro. Son lugares que trascienden la simple idea de un día de playa para convertirse en experiencias de profunda conexión con la naturaleza.

El criterio de pureza paisajística, sin construcciones que alteren el entorno, garantiza que estos destinos se mantengan como santuarios naturales. Son el testimonio del valor de conservar los espacios vírgenes para el disfrute y la contemplación.

Para facilitar la planificación de la visita, se puede consultar un mapa interactivo con todas las localizaciones mencionadas. Aplicaciones como Maps.me son especialmente útiles para la navegación en zonas rurales con cobertura de datos limitada.

Explorar estas joyas costeras es solo el principio. Asturias ofrece innumerables rutas, miradores y pueblos con encanto que complementan a la perfección cualquier escapada. Conocer las mejores playas de Asturias es solo el inicio de una aventura inolvidable. La clave es recorrerla sin prisa, dejándose sorprender por cada rincón.

La invitación está hecha para descubrir estos paraísos naturales, siempre desde el respeto y la conciencia de su fragilidad. Cuidar de estos paisajes es responsabilidad de todos, para que futuras generaciones también puedan sentir el efecto Wow de la costa asturiana.

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